Sí, esas cosas redonditas eran las cabecitas de todas estas nuevas mariposas. Me gusta mucho cómo quedan en forma de broche y es por eso que ya estoy pensando en vender algunas como prendedor, imán o llavero. Me da pena porque no quiero separarme de ninguno de mis amigurumis (o “gurrimurris”, como los llama mi mamá), pero es que ya empiezo a tener muchos, y sería una buena manera para conseguir algo de dinero ahora que no tengo nada de ingresos si es que sale bien. Ya veré cómo lo hago…Además, mi sobrinito más chiquito, Alonso, ayer me incitaba a venderlos y hasta les puso precio a todos, jajaja. También bautizó a estos dos nuevos miembros: el primero se llama María Flor y el segundo, Árbol.

Los nombres de estas dos hermanas son Petunia y Begoña. Son las únicas que están medio vestidas. A ver si un día de estos me pongo con la ropita de algunos que la necesitan…
Otra cosa que quiero compartir es la bolsita que ingenió mi mamá para guardar las lanas e hilos. Salió a partir de un jersey que ya nadie usaba y que seguramente pasaría a peor vida como trapo. Una costura aquí, otra allí, tapamos un agujero con una mariposa y… voilà! Una idea super sencilla y barata :D.
Por último, quiero decir que me llena de ilusión recibir vuestros comentarios, ánimos y consejos. De verdad que los valoro muchísimo, siento que soy parte de algo y me hace muy feliz. Si no os contesto en seguida ya dije que es porque durante la semana no suelo conectarme a Internet, pero en cuanto puedo lo hago y me pongo al día en la lectura de vuestros blogs, que me encantan.¡Besitos a todos!











